Esta distancia hoy, se transforma en veneno que corre por mis venas, dejándome suspendida en una pátina llena de recuerdos.
Es inevitable no ilustrar momentos compartidos en mi mente, y a su vez llama a una melancolía que arrastra olas a mis ojos.
Tu ausencia se siente, golpea en mis adentros, haciendo que no pueda dejar de pensar simplemente en vos… tus imágenes se transforman en agujas que pinchan más y más fuerte; y por más que intente permanecer en la realidad, una gran parte de mí está esperando escucharte sonreír.
Siento mi fuerza disminuir lentamente en la tempestad del tiempo, mientras sueño con tu cercanía y me hablo a mi misma sobre el cielo y todos los Ángeles y sobre tu humanidad, siendo vos la “Luz de mi Vida”, una llama al viento.
Estoy desnuda bajo mi piel, encadenada a tu fantasma… ¿Qué queda ya por contarte cuando ya he dicho todo?.... ¿Qué queda ya por decirte cuando ya dije todo?... Cuando en tu silencio resuenan mis palabras, cuando el cielo se me hace más angosto… Y sólo se me ocurre una cosa … que Te Amo!.
Carburo sucesos de nosotros… Solos… Totalmente solos en esos cuartos… Solos… Tú y yo… Y cierro los ojos enfrente de ti, y miro el crepúsculo de tu alma… Nunca vi tantas puertas, tantos caminos, y son embargo estás acá, frente a mí, escucharme, sin pedir nada a cambio.
Y después de una interminable espera, apareces tan radiante cual perfecta obra de arte… Mientras nos entrelazamos en infinitos abrazos, sellando labio con labio, sin poder evitar derramar diamantes que ansiaban liberarse de mis pupilas.
Nunca imaginé que mi alma podía contener tal sentimiento, siendo este amor tan fuerte, y tan dura la distancia… Nunca imaginé… Pero hoy creo, siento que la luz que alumbra mis días es el amor que alimenta todos mis deseos, sos vos la luz intermitente que brilla a lo largo y a lo ancho de este empañado firmamento.
- Tus ojos…
- Tus labios…
- Tu cuerpo…
- Tu desesperado ser…
Sos vos… El amor de mi vida… A través del tiempo, del destino… Vos… Mi motivo de ser mejor, de construir un futuro.
- Tu corazón…
- Tu voz…
- Tu respiración…
- Tu brillo…
Tu todo prevalece en mí, levantándome del fango de mi vida… Llevando cada noche a la eternidad.
Esta distancia hoy se desvanece, y el veneno se libera por mis poros, dejándome reposar en tu pecho y descansar sobre la tibieza que brinda tu cuerpo.
¿Qué queda ya por decirte cuando ya dije todo?... ¿Qué queda por contarte cuando ya he dicho todo?, Y sólo se me ocurre una cosa… que Te Amo!.