lunes, 19 de septiembre de 2011

Cuando la soledad acecha mis sentidos...

Esta distancia hoy, se transforma en veneno que corre por mis venas, dejándome suspendida en una pátina llena de recuerdos.

Es inevitable no ilustrar momentos compartidos en mi mente, y a su vez llama a una melancolía que arrastra olas a mis ojos.

Tu ausencia se siente, golpea en mis adentros, haciendo que no pueda dejar de pensar simplemente en vos… tus imágenes se transforman en agujas que pinchan más y más fuerte; y por más que intente permanecer en la realidad, una gran parte de mí está esperando escucharte sonreír.

Siento mi fuerza disminuir lentamente en la tempestad del tiempo, mientras sueño con tu cercanía y me hablo a mi misma sobre el cielo y todos los Ángeles y sobre tu humanidad, siendo vos la “Luz de mi Vida”, una llama al viento.

Estoy desnuda bajo mi piel, encadenada a tu fantasma… ¿Qué queda ya por contarte cuando ya he dicho todo?.... ¿Qué queda ya por decirte cuando ya dije todo?... Cuando en tu silencio resuenan mis palabras, cuando el cielo se me hace más angosto… Y sólo se me ocurre una cosa … que Te Amo!.

Carburo sucesos de nosotros… Solos… Totalmente solos en esos cuartos… Solos… Tú y yo… Y cierro los ojos enfrente de ti, y miro el crepúsculo de tu alma… Nunca vi tantas puertas, tantos caminos, y son embargo estás acá, frente a mí, escucharme, sin pedir nada a cambio.

Y después de una interminable espera, apareces tan radiante cual perfecta obra de arte… Mientras nos entrelazamos en infinitos abrazos, sellando labio con labio, sin poder evitar derramar diamantes que ansiaban liberarse de mis pupilas.

Nunca imaginé que mi alma podía contener tal sentimiento, siendo este amor tan fuerte, y tan dura la distancia… Nunca imaginé… Pero hoy creo, siento que la luz que alumbra mis días es el amor que alimenta todos mis deseos, sos vos la luz intermitente que brilla a lo largo y a lo ancho de este empañado firmamento.

- Tus ojos…

- Tus labios…

- Tu cuerpo…

- Tu desesperado ser…

Sos vos… El amor de mi vida… A través del tiempo, del destino… Vos… Mi motivo de ser mejor, de construir un futuro.

- Tu corazón…

- Tu voz…

- Tu respiración…

- Tu brillo…

Tu todo prevalece en mí, levantándome del fango de mi vida… Llevando cada noche a la eternidad.

Esta distancia hoy se desvanece, y el veneno se libera por mis poros, dejándome reposar en tu pecho y descansar sobre la tibieza que brinda tu cuerpo.

¿Qué queda ya por decirte cuando ya dije todo?... ¿Qué queda por contarte cuando ya he dicho todo?, Y sólo se me ocurre una cosa… que Te Amo!.

sábado, 17 de septiembre de 2011

Momentos De Autoreflexion...

Me encuentro caminando por un nuevo camino, pero mis pies sangran como ayer… Hundiéndose en el barro de plomo que yo misma sembré.

Este sendero es el reflejo de lo que soy, es un pantano tan oscuro y venenoso que hasta la más obtusa sombra pesa, colgándose en tus brazos, arrodillándote sobre el fango de tu propia benevolencia.

Cerrás los ojos, creyendo que todo será mejor, pero tus ojos siguen cerrados y entre medio de tanta pesadumbre, no se puede hallar más que sórdidos y lúgubres pensamientos; que sólo conducen al mismo lugar… A la miseria de tu propia existencia.

Abrís los ojos, y estás parada a la par de tus huellas, observás alrededor, y esa mueca con sonido decepcionado sale de tu boca sabiendo que no podés creer y que en realidad es tan obvio como vos; tu pantano, tu veneno y tu barro.

Parece que nada cambia y en efecto nada puede cambiar, y en medio de la sincera naturalidad, surge lo más hermoso y divino… Una luz misericordiosa que me envuelve y me llena, devolviéndome la fuerza y el amor… Amigándome con mi propio espectro.

Sos la indulgencia que libera todo mis males, la vitalidad de mi cuerpo, la razón del querer mejorar lo que no puedo cambiar a pesar de que todo es tan cruel e inhumano.

Sos el único poder que pone un espejo en frente de mí, mostrándome mis demonios fuera de control, esa niña que llora sin porqué, y la mujer consumida de un cansancio sin esfuerzo.

Sos ese universo plasmado de energía, que baja mi arma suicida reduciéndose a cenizas.

Sin tu luz, mis obstáculos no se revelarían, sin tu voz no tendría guía, sin tu amor sería un harapo más en un cajón, sin vos no sería nada y seguiría sellada en mi molde de acero blindado, viendo la vida pasar como diapositivas en blanco y negro.

Sos el comienzo, la salida de mi laberinto cerebral, la sonrisa inesperada de esperanza que surge sin pedir permiso, la inspiración en medio de un triste momento de autorreflexión, el motor que levanta este pie hundido y lo lleva al paraíso de tus ojos… Y serás más aún que letras y el “Todo” que te forma… Mientras yo me acuesto en mi cama de piedra, oliendo la humedad de mis palabras.