
El arte se ha creado tan puro y perfecto que ya este lienzo no siente deseos de terminar. Este lecho, llenos de secretos y sucios pecados que destila mi alma cada noche, fue testigo de la creación divina, a la que ningún dios pudo llegar.
Nunca pensé que al amarme segundos, el silencio esfuma las horas con aroma a perdición. Siento un río corriendo adentro de mi cuerpo, que cada vez se hace más salvaje y termina por inundar prados de sequía mortal... Y tú... que me invitas a jugar, para terminar en una danza llena de suspiros y melodías imperfectas.
Tus manos han creado arte... un arte que jamás me han dibujado, haciéndome entrar en un mundo de tentaciones sátiras y apasionadas.
Amo perderte en el tiempo y dejarte mojado de locura, aún cuando las almas piden de tu cuerpo sin dejarnos finalizar.
Amo que me enrriedes hasta hacerme quemar, alcanzando la gloria.
Aún así, amando mil caminos, me gusta saber como te pierdes en mi mundo, amando cada fragmento e imperfección, y aún cuando no haya barreras y la vida nos de sorpresas.
Tu arte... Tu arte único y ambigüo, que hace que mi alma se llene y vuele en la inmensidad, que mi lecho guarde tu perfume haciéndome estremecer noche por noche... Y mi arte, que hace que quedes vencido sobre mi lecho en la espera de acabar.
Solo dejame crear una vez más, hasta sentir este infierno volver arder.
No hay comentarios:
Publicar un comentario